6 ideas sobre presentaciones que aprendimos con las charlas TED

Emprendedores | 25/05/2017

Esta popular serie de conferencias, que se organizan alrededor de todo el mundo, tienen unos cuantos factores comunes que analizamos para poder mejorar nuestro propio discurso de cara al público.
Las mejores presentaciones son aquellas que apelan a los sentimientos y experiencias de la audiencia
  • Compartir frase en
  • Google+
  • LinkedIn

Las conferencias TED – acrónimo para los términos ingleses Technology, Entertainment, Design – surgen en 1984 y desde entonces, han sido un foro de comunicación e intercambio de ideas de todos los ámbitos: economía, ciencia, cultura, humanidades, medio ambiente, política… sin embargo, desde 2006 y gracias a su difusión a través de internet, las conocidas como Charlas TED se han vuelto mundialmente famosas. ¿Por qué?

Buena parte de esta popularidad se debe a sus conferenciantes y los temas que tocan. Sin ir más lejos, las cinco charlas más populares en la web de TED son:

  • ¿Mata la escuela la creatividad?
  • Tu lenguaje corporal moldea quién eres.
  • Cómo los grandes líderes inspiran a actuar.
  • El poder de la vulnerabilidad.
  • 10 cosas que no sabías del orgasmo.

Son temas diferentes, que apelan a la curiosidad del espectador. Pero además, las Charlas TED tienen éxito porque son todo un ejemplo de cómo hacer una presentación o de cómo hablar en público. Es importante qué cuentas, sí, pero igual de importante es cómo lo cuentas. Vamos a rescatar algunas ideas que nos inspiran estas charlas globales para que las apliques a tus presentaciones de negocios.

No ofrezcas solo datos, narra una historia

Los números, gráficas y demás informaciones concernientes a tu empresa son importantes, pero, ¿por qué no pruebas a rodearlos de una historia? Por ejemplo, si vas a explicar que tu volumen de negocio ha crecido un 20 % anual durante los últimos 3 años, explica por qué, cuenta cómo ha sido el día a día que ha dado forma a esos excelentes resultados.

Anécdotas, frustraciones, momentos difíciles, inspiraciones cotidianas… tú y tu empresa tenéis una historia detrás que merece ser compartida, ¡hazlo!

No leas

Toda la complicidad y fuerza que tu discurso puede transmitir cuando narras la historia de tu compañía se pierde si comienzas a leer. Está bien llevar alguna que otra nota o apunte, pero el público realmente se implica en lo que dices cuando les miras a ellos y se lo cuentas desde dentro, no desde una hoja de papel sobre un atril.

No vendas

En una presentación, conferencia o charla la mejor manera de vender tu producto, servicio o empresa es no forzar su venta. Huye de mensajes comerciales y publicitarios; cíñete a contar quiénes sois, qué hacéis y por qué merecéis la pena. Es esa historia que recomendábamos contar la que terminará por seducir a tus potenciales clientes.

El humor es fundamental

Uno de los comunes denominadores de las Charlas TED es que suelen ser desenfadadas. No te tomes demasiado en serio y transmite tus ideas con cierto humor. Desde luego, esto no quiere decir que debas convertir cada presentación en un monólogo humorístico, pero no hay mejor manera de ganarse a tu audiencia que haciéndoles sonreír de cuando en cuando.

Construye un discurso con el que te sientas cómodo

Esto solo se consigue con la experiencia, pero es una de las bases de todo buen orador. Cada charla, ponencia o presentación que ofrezcas debería tener una estructura que te conozcas a la perfección.

No es necesario memorizar nada, pero sí recordar aquellas partes que más gustaron en anteriores presentaciones y potenciarlas; a su vez, puedes omitir los momentos que creas que aportan menos a tu discurso.

Sé breve

Las Charlas TED anteriormente listadas como las más populares nos dan una idea de cuál es la duración más adecuada: 20 minutos de media. De hecho, la más larga no sobrepasa los 21 minutos mientras que la más corta se queda en apenas 16. Es decir, la brevedad tiene premio.

Por eso es importante saber muy bien a dónde quieres llegar desde un primer momento, para no comenzar a dar rodeos que distraigan al público.

Dicho todo esto, una buena manera de interiorizar estas ideas y ver cómo son llevadas a la práctica, es echarle un vistazo a algunas  Charlas TED y comprobar por ti mismo por qué funcionan tan bien.

En BBVA con tu empresa | Cómo hablar en público o el arte de seducir a tu audiencia