Derechos y deberes ante una huelga

Pymes | 14/03/2012

CC.OO y UGT aprobaron recientemente por unanimidad la convocatoria de huelga general contra la reforma laboral para el próximo 29 de marzo, por lo que trataremos de resolver las principales dudas que surgen cada vez que una huelga se aproxima:

- Todos los trabajadores son libres de acudir o no a la huelga. Se trata de un derecho fundamental recogido en el artículo 19 de la Constitución Española y aunque la presión social suele condicionar la decisión, no hemos de olvidar que se trata de una elección individual.

- En el caso de decidir hacer huelga no hay obligación de comunicárselo a la empresa con antelación. Sin embargo, la empresa no tiene prohibido preguntar a sus empleados si van a asistir al trabajo el día de la huelga, respetándose el derecho del trabajador a no contestar.

- El empresario no puede exigirle al trabajador que realice horas extras días antes o después de la huelga, así como tampoco cambiarle de puesto para sustituir a un compañero que la haya secundado con el fin de paliar los efectos de la misma.

- El trabajador que acuda a la huelga no tiene derecho a recibir salario. Esto afecta tanto al salario base como a los complementos salariales y a la parte proporcional de las pagas extras.

- Los trabajadores que asistan a la huelga no pueden ser sustituidos por otros que no estuviesen vinculados a la empresa en la fecha en que se comunicó la huelga (en este caso, el 9 de Marzo).

- El empresario puede hacer un cierre patronal si considera que se da alguna de las causas siguientes: notorio peligro de violencia para las personas o de daños graves para los bienes físicos, ocupación ilegal del centro de trabajo o peligro cierto de que se produzca, e inasistencia o irregularidades en el trabajo que impidan gravamen el proceso normal de producción.

- Los piquetes informativos están para informar, no para persuadir. No pueden actuar coercitivamente ni impedir a los trabajadores acceder a la empresa en el caso de que decidan no secundar la huelga.

La finalidad de una huelga general es la de forzar la solución de un conflicto, en este caso el rechazo a la reforma laboral, obligando al Gobierno a negociar gracias a la presión que supone el hecho de que los trabajadores no asistan durante un día a su puesto de trabajo. Los empresarios han de ser conscientes de esta situación y asumir que el día de la huelga es un día especial en el que su actividad productiva se verá perjudicada y cualquier tipo de cábala dirigida a paliar sus efectos podría traducirse en una importante sanción.

Imagen | mafergo