Lo que aprendimos de la obsolescencia con los salones recreativos

Comercios | 23/05/2017

Toda pyme que aspire a mantener su actividad durante muchos años y a crecer de manera sostenida debe evitar el estancamiento e intentar reinventarse un poco a cada año que pasa.
Cuando se está al frente de un comercio es importante mantenerse al día de las novedades de nuestro sector, también en el ámbito tecnológico
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Entre la década de los 80 y los 90 tanto en Estados Unidos como en buena parte de Europa se produjo una pequeña revolución en el entretenimiento adolescente: las máquinas recreativas. Estas versiones más grandes de las consolas de videojuegos domésticas ofrecían tardes de entretenimiento por unas pocas monedas y en España, la mayoría de ciudades contaban con unas cuantas de estas salas. Hasta que un cúmulo de factores propició el ocaso de este tipo de negocio, del que hoy quedan pocos ejemplos.

¿Qué pasó? ¿Por qué un tipo de negocio que parecía en auge perdió el interés del público? Seguramente no hay una única respuesta a estas preguntas, pero sí podemos presumir una idea clave: los salones recreativos no supieron adaptarse a los nuevos tiempos, se quedaron obsoletos. Y de ahí podemos sacar importantes reflexiones para cualquier pyme de hoy en día.

Tácticas para no quedarse anticuado

Los salones recreativos desaparecieron porque la gente dejó de ir. Puede que los consumidores encontraran otras propuestas de ocio más atractivas, que la tecnología se quedara desfasada en comparación con las consolas de sobremesa o que, sencillamente, generaciones posteriores no le encontraran el atractivo a este tipo de negocios.

Por eso es imprescindible tener siempre en mente los gustos y necesidades del consumidor. Y desde luego, estos varían en el tiempo en función de modas y tendencias, economía, innovaciones... Existen muchas maneras de saber las preferencias de consumo de tu público objetivo, pero una de las más sencillas es un simple chequeo de los productos o servicios más demandados.

Si nos mantenemos informados sobre los gustos de nuestros clientes y de cómo estos varían, podremos adaptarnos mejor a cualquier cambio en la tendencia del mercado. Pero desde luego, no estamos solos y sea el sector que sea, seguro que nuestra competencia también está monitorizando los cambios en el consumo. Es otro motivo más para estar al día de todo lo que acontece en nuestro sector.

Es importante no solo de cara a contentar a nuestros consumidores, sino también como una manera de hacer cada vez más eficiente nuestro negocio. Nuevas formas de producción, otras maneras de comunicar o hacer llegar nuestros productos… siempre hay innovaciones, por pequeñas que sean, que pueden ayudar a que tu empresa crezca.

¿Es la tecnología la fuente de la eterna juventud empresarial?

En la actualidad es difícil, por no decir imposible, encontrar un negocio que no se pueda beneficiar de la digitalización y de la adopción de tecnologías modernas. Ni si quiera los comercios o empresas que se basan en la tradición y el saber hacer de otros tiempos como un distintivo de marca, deberían darle la espalda a las posibilidades de, por ejemplo, un buen TPV, una cuidada página web o una comunicación digital adecuada.

Las innovaciones tecnológicas, la originalidad y la evolución continuada de nuestro modelo de negocio son algunas de las pautas a seguir, pero siempre con una precaución muy importante: los cambios, poco a poco y huyendo de giros de 180 grados.

Las transformaciones radicales de las empresas rara vez funcionan y deberían quedarse como uno de los últimos cartuchos a utilizar en caso de que todo lo demás haya fallado. Pero es difícil llegar a esa situación si seguimos las tácticas ya mencionadas, esas que nos permitirán que nunca escribamos el ‘game over’ en la persiana de nuestro negocio.

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