¿En qué se fija un banco para financiar tu negocio?

Emprendedores | 13/02/2017

En el momento de solicitar un préstamo para poner en marcha un proyecto empresarial, es muy importante que conozcamos con detalle todos los números que rodean a nuestro futuro negocio y, sobre todo, que sepamos explicárselos a quien nos va a confiar su dinero.
A la hora de pedir un préstamo, por muy interesante que sea tu idea debes dejar claro cómo piensas monetizarla
  • Compartir frase en
  • Google+
  • LinkedIn

Una de las partes más importantes antes de abrir un negocio es conseguir la financiación adecuada. En la actualidad existen numerosas formas de acceder al capital inicial que necesitamos para comenzar nuestra empresa, desde el crowdfunding hasta los ‘business angels’; pero sin duda, una de las opciones más seguras y accesibles es la financiación bancaria.

Sin embargo, antes de entrar en la sucursal de nuestro banco de confianza – o en la página web-, es imprescindible que tengamos muy claro qué se espera de nosotros como emprendedores y cuáles son los criterios de concesión de préstamos que manejan las principales entidades españolas. En definitiva, antes de pedir dinero, debemos saber en qué se fija un banco para concederlo.

Dos requisitos fundamentales

Para confiar su dinero a un emprendedor, los bancos valoran principalmente dos cosas: el proyecto de negocio y las garantías de pago que ofrezca el solicitante. Dentro de esas dos categorías hay muchos matices e ideas que repasar. Vamos a ello.

El modelo de negocio

Cuando un banco presta su dinero espera un retorno tanto del capital como de los intereses asociados a ese préstamo, que son sus beneficios. Por tanto, a la hora de decidir a qué emprendedor le conceden el préstamo estudian detenidamente el modelo de negocio para el que se va a invertir el dinero.

Es lógico. Nadie invertiría en una empresa que, claramente, no tiene capacidad de supervivencia, de la misma forma que un banco no concede préstamos para proyectos empresariales que tienen muy difícil generar beneficios. Por lo tanto, el primer requisito para conseguir un préstamo es ofrecer un completo y detallado modelo empresarial.

Este documento debería incluir una descripción de la empresa, del sector en el que se va a mover, un detalle de la inversión inicial necesaria, del equipamiento, del equipo humano de trabajo… todo aquello que dará vida a la nueva empresa.

De hecho, un de las partes más importantes  y difíciles de elaborar de este proyecto de negocio es la capacidad de reembolso, es decir, demostrar que nuestra empresa puede ser rentable y ofrecer beneficios que nos permitirán pagar las cuotas del préstamo.

Pero los números no es en lo único en lo que se fijan los bancos para conceder sus préstamos. Toda iniciativa empresarial debe estar liderada por una o varias personas capaces de llevarla a cabo. Por eso es tan importante el perfil del emprendedor, su formación y su experiencia en el sector en el que va a emprender.

Se puede dar el caso de ofrecer un proyecto empresarial que genera dudas en cuanto a los números, pero que estará capitaneado por una persona con amplia formación y experiencia en el sector, lo que ofrecerá un plus de confianza al banco.

Las garantías

Por desgracia, ningún negocio está libre de sufrir un revés y terminar por quebrar. Ante esta posibilidad los bancos también quieren estar blindados, por lo que exigen una serie de garantías de pago que demuestren nuestra solvencia, aun cuando nuestra empresa no vaya bien.

Aquí las opciones más comunes son las de presentar un avalista que responda por nosotros u ofrecer nosotros mismos alguna garantía de pago, como un bien inmueble que tengamos libre de cargas.

¿Y si nadie me concede el préstamo?

En la búsqueda de financiación para nuestro negocio puede que algunas entidades bancarias nos denieguen el préstamo, mientras que otras resalten algunos problemas que deberíamos solventar para poder acceder a su dinero. Pero, ¿qué ocurre si ningún banco accede a prestarnos dinero? Si acudimos a diferentes entidades y todas nos trasladan serias dudas sobre su viabilidad, tal vez deberíamos replantearnos la estrategia a seguir.

Se puede mirar de esta manera: buscar financiación es otra forma de validar nuestro proyecto de negocio y, llegado el caso, puede ayudarnos a encontrar problemas donde no los habíamos visto.

En BBVA con tu empresa | Preguntas clave a la hora de pedir un préstamo